En qué casos se deniega la custodia compartida

En qué casos se deniega la custodia compartida

Cuando un matrimonio se rompe, suelen suceder varios problemas legales, y el más común y a la vez el más conflictivo es la custodia de los hijos.

Existen dos escenarios posibles; la custodia total y la custodia compartida. En el primer caso, uno de los padres o tutores obtiene la totalidad de la custodia de los hijos. En este post nos vamos a centrar en el segundo escenario, es decir, en la custodia compartida. Trataremos de responder a la pregunta que más se repite en este tema, ¿Cuándo se deniega la custodia compartida?

¿Qué es la custodia compartida?

Antes que nada, es necesario que tengamos claro qué significa la custodia compartida; Es un régimen de custodia de los hijos, tras una separación o divorcio, donde los padres o tutores se encuentran en igualdad de condiciones en cuanto a derechos y obligaciones.

Así los hijos podrán convivir con ambos progenitores, estableciéndose periodos alternos de convivencia entre ambos. Cabe destacar que la custodia compartida no solo se da cuando se produce un divorcio, sino que también puede aplicarse a parejas de hecho o parejas no declaradas formalmente. Aquí te dejamos un enlace a un artículo que hace referencia a los derechos de las parejas de hecho.

Casos en los que se deniega la custodia compartida

La custodia compartida cada vez es más frecuente, ya que garantiza a los progenitores la posibilidad de participar en igualdad de condiciones en el desarrollo, educación y crecimiento de sus hijos, y a su vez es más conveniente y positivo para ellos.

Sin embargo, esto no siempre es posible, debido a diversos motivos. A continuación, os mostraremos los casos en los que se rechaza la custodia compartida.

  • Por falta de un cuidado mínimo hacia el menor: Desatender a los hijos es uno de los motivos principales por los que se deniega la custodia compartida.
  • Antecedentes penales: Si uno de los progenitores tiene antecedentes penales por conducta violenta se le denegará la custodia compartida.
  • Adicciones: Si alguno de los padres sufre cualquier tipo de adicción es muy probable que se le deniegue la custodia compartida.
  • Falta de recursos económicos/vivienda: La falta de una vivienda digna o de los recursos necesarios para satisfacer las necesidades mínimas del menor es otra de las principales causas por las que se deniega la custodia compartida.
  • Lactancia: Cuando la madre se encuentra en la etapa de lactancia se le suele conceder el total de la custodia, aunque no siempre.
  • Horario laboral: Cuando el horario laboral de alguno de los padres es inviable por falta de flexibilidad se le denegará la custodia compartida, ya que se considera que puede desatender al hijo.
  • Cambio de residencia: Si uno de los progenitores cambia el lugar de residencia habitual donde el menor está acostumbrado a vivir se le podría denegar la custodia compartida.
  • Manipulación del menor: Si uno de los padres ejerce manipulación sobre el menor para que se ponga en contra del otro se le denegará la custodia.

La custodia compartida no es fácil. Ambos progenitores deben ser capaces de cooperar y trabajar juntos para que funcione, pero el bienestar de sus hijos está en el centro del proceso, y eso significa que merece la pena. La custodia compartida garantiza que ambos progenitores participen en la toma de decisiones cruciales para los hijos. No siempre es perfecto y puede llevar algún tiempo acostumbrarse, pero después de elaborar un sistema, los padres pueden compartir las alegrías y responsabilidades de criar a un hijo con confianza y esperanza en el futuro.

Si buscas asesoramiento en cuanto a custodia compartida no dudes en contactar con nosotros.

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